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ELLOS...

... no lo saben pero cada mañana antes de irme a trabajar entro en su habitación y les observo. Me quedo tranquilo al sentir su respiración, al ver esos cuerpos que van creciendo con el paso de los días, me gustaría entrar en sus sueños pero sé que no puedo ni debo. Sé que tienen VIDA propia y que son personas que merecen la misma consideración que cualquier adulto, sé que por ser niños (que ya no lo son tanto) no dejan de tener su capacidad de pensar y razonar, por cierto mucho más sencilla que la mía.

Les he encargado un trabajo: ser mis "secretarios" y podeis creer que lo cumplen con una entrega, integridad y abnegación que ya quisiéramos para nosotros muchos adultos. Les despierto ideas, ideas que me vuelven filtradas de la posible malicia que pudiera salir de mí.
Sé que de TODO lo que hago, una parte muy importante se la debo a ELLOS... pues de sus muchas veces inquisitorias preguntas salen reflexiones o ideas que luego yo acabo por darles forma.

El mundo de los niños es un mundo mágico, un mundo de sabiduría clara y sencilla, ELLOS... saben compartir de verdad, saben enfadarse de verdad, saben ser ellos mismos de verdad...
Nuestros niños son nuestro seguro de vida para el día de mañana, y si queremos que ese seguro cumpla con las contraprestaciones que quedan "escritas" en la póliza, primero tendríamos que hacer frente al pago de las primas con absoluta y total formalidad.

Amigos, nuestro mañana dependerá de lo que hagamos hoy por ELLOS... hagámoslo bien pues.

PAZ Y AMOR para todos, sobre todo para ELLOS...

Carta a mi hijo David:

Querido hijo, hoy que cumples catorce años me dirijo a ti para decirte que te quiero muchísimo, que siento haberte hecho llorar el pasado lunes porque no te presté la atención que tu reclamabas de mí, y aunque me di cuenta tarde y te pedí perdón, sé que te dolió y yo luego también lloré a solas.

Quiero que sepas que me dirijo a ti porque te necesito... sí, tu padre te necesita. Tu padre necesita impregnarse de esa inocencia que todavía tienes, de ese espíritu de rebeldía que mostrais los adolescentes hacia nosotros los adultos, porque en el fondo no os gusta el mundo que os estamos dejando. Os estamos martilleando con un consumismo desaforado y os estamos dando mal ejemplo, es por eso que conecto mejor con vosotros que con los adultos como yo. Tu padre te necesita porque de muchas cosas tu sabes más que yo y quiero ser tu alumno. Padre, maestro y alumno a la vez... También quiero que sepas que por encima de todo soy tu padre, no tu colega, osea que cuidadito con las confianzas porque en última instancia el que toma las decisiones soy yo. Así lo hacemos y no nos va tan mal, ¿verdad?

Quiero que sepas que necesitaba escribirte esta carta para explicarte que me equivoco mucho y me seguiré equivocando, pero que lo hago sin la menor intención de hacerte daño. Pues tú, David, y tu hermano Marcel, sois las dos personas que quiero más en este "loco mundo" en que nos ha tocado vivir y que como bien sabeis estoy luchando poniendo mi granito de arena para cambiarlo a mejor.

Quiero que sepais os necesito más que a nadie, porque sé que vosotros también me quereis mucho y así me lo haceis sentir, y sé que me apoyareis incondicionalmente (ya lo estais haciendo), y necesito a alguien a mi lado que lo haga como sólo podeis hacerlo tú y tu hermano. Queridos hijos, veo en el brillo de vuestros ojos y en el cariño que me mostrais continuamente que me admirais, y puedo asegurar a quién sea que esto es lo más grande que un padre puede sentir de su hijo.

Quiero que sepas que el día que murió tu abuelo, me juré que no permitiría que a mis hijos les pasara lo que a mí, que viví alejado de mi padre durante muchos años porque no me prestaba la atención que yo reclamaba de él. Sé que desde algún lugar mi querido padre me está ayudando a redactar esta carta pues yo sólo no podría, él es ahora mi "socio". Ahora mismo siento esa mano fuerte y grande que coge la mía cuando me siento inseguro o perdido. Gracias papá, te dije cuando me despedí de ti que fuiste el mejor padre que hubiera podido tener y hoy te lo vuelvo a decir: gracias por tu ejemplo, sin el no sería hoy la persona que soy.

Querido hijo, esta tarde cuando volvamos de comer, hoy es un día especial y el papa invita, ambos leeremos juntos esta carta y nos fundiremos en un gran abrazo junto con tu hermano, luego iremos a la piscina y jugaremos los tres. Sé que os estoy quitando parte del tiempo que os tendría que dedicar, pero también sé que comprendeis que estoy haciendo algo que es por vosotros. Queridos hijos, no quiero dejaros como herencia una casa, unas posesiones materiales o una cantidad de dinero, quiero dejaros un mundo mejor para que el día de mañana si decidiís tener hijos lo podais disfrutar con ELLOS... Mi herencia será inmensa, TODO... para que luego vosotros la sepais gestionar bien, ¿vale?

Estimats fills, el vostre pare us estima amb bogeria i encara que no estigueu amb mi, vull que sapigueu que sempre us porto en el meu cor. (Queridos hijos, vuestro padre os quiere con locura y aunque no esteis conmigo, quiero que sepais que siempre os llevo en mi corazón).

Felicitats David, per molts anys!!!

el papa,

PAZ Y AMOR para todos, sobre todo para ELLOS...

PAU I AMOR per a tothom, sobretot per a ELLS...

¿Qué pasa con nuestros hijos?

Cada vez que sucede un crimen como el de la joven Marta del Castillo, nos preguntamos lo mismo ¿qué pasa por la cabeza de un chico para actuar así? Antes de nada querría romper una lanza por tantos y tantos jóvenes que se dedican a labores de voluntariado, cursan unos estudios o sencillamente trabajan y se divierten sin más. Su labor no es suficientemente reconocida, seguramente porque no llama la atención y no hay programas ni concursos en la televisión en los que ellos sean los protagonistas, pero ellos son muchísimos.

Creo que muchos padres han dimitido de la labor de padres, es algo que no reporta ninguna contraprestación material y además hay que dedicar tiempo y esfuerzo. Estamos muy ocupados y nos creemos que por darles toda clase de cosas y de comodidades ya cumplimos. El oficio de padre no es fácil y muchas veces nos encontramos que no sabemos que hacer ante según que situaciones. Se dice que falta autoridad, seguramante será así pero hay algo que es fundamental y que cada vez se ve menos: las muestras de cariño, que los hijos se sientan queridos por sus padres y los padres también por los hijos y se lo demuestren. Menos cosas y más besos, más abrazos, más compartir momentos, decirles "te quiero". También creo que es bueno para la relación padres-hijos, pedir perdón cuando les hacemos daño o reconocer que nos hemos equivocado. Es algo que te engrandece y sirve para demostrarles lo tanto que les queremos.

Muchas veces sin darnos cuenta, pues que padre haría daño a su hijo en conciencia, les transpasamos nuestras carencias afectivas repitiendo patrones de conducta que tuvieron nuestros padres con nosotros porque son los que conocemos. Yo a veces he hecho observaciones a otras personas sobre esto último, y me lo han agradecido. También he sido testigo en cursos de crecimiento personal de ver como personas que podrían ser mis padres se ponían a llorar como niños porque estaban sacando ese dolor que tenían desde su infancia y lo han traspasado a sus hijos sin darse cuenta. Hay que aceptar, comprender y luego perdonar; nuestros padres nos han dado lo más valuoso que tenemos: LA VIDA. Y como seres humanos que son, se equivocan.

Dediquémosles más tiempo y el día de mañana ellos nos lo dedicarán a nosotros, ya se sabe: en la vida todo vuelve...

PAZ Y AMOR para todos...

Cuando tu hijo...

Cuando tu hijo te busque con la mirada... míralo.
Cuando tu hijo te tienda sus brazos... abrázalo.
Cuando tu hijo te busque con la boca... bésalo.
Cuando tu hijo te quiera hablar... escúchalo.
Cuando tu hijo se sienta desamparado... ampáralo.
Cuando tu hijo se sienta solo... acompáñalo.
Cuando tu hijo te pida que le dejes... déjalo.
Cuando tu hijo te pida regresar... recíbelo.
Cuando tu hijo se sienta triste... consuélalo.
Cuando tu hijo está en el esfuerzo... anímalo.
Cuando tu hijo esté en el fracaso... protégelo.
Cuando tu hijo pierda toda esperanza... aliéntalo y ayúdalo con tu amor a ser dichoso.

ANONIMO

He aprovechado que duermen para poner esta y la anterior entrada como homenaje a mis hijos, a los vuestros, a esos pequeños maestros que tenemos a nuestro lado...

PAZ Y AMOR para ellos, para todos...

Si un niño...

Si un niño vive con críticas, aprenderá a condenar.
Si un niño vive con hostildad, aprenderá a pelear.
Si un niño vive con ridiculez, aprenderá a ser tímido.
Si un niño vive avergonzado, aprenderá a sentirse culpable.
Si un niño vive con tolerancia, aprenderá a ser paciente.
Si un niño vive con estímulos, aprenderá a tener confianza.
Si un niño vive con alabanzas, aprenderá a apreciar.
Si un niño vive con justicia, aprenderá a ser justo.
Si un niño vive con seguridad, aprenderá a tener fé.
Si un niño vive con aprobación, aprenderá a apreciarse a sí mismo.
Si un niño vive con aceptación y amistad, aprende a encontrar amor en el mundo...

ANONIMO

Nuestros hijos aprenderán de nosotros lo que les transmitamos, demósles AMOR y aprenderán a AMAR. Hoy por hoy es el trabajo más fascinante que tengo, ver como se van haciendo mayores y observar que algo están aprendiendo de mí; y yo de ellos, y mucho...
Desde aquí les envío a ambos, David y Marcel, un abrazo muy grande y la promesa de dedicarles más tiempo, tendré que reorganizarme, pero seguro que vale la pena...

PAZ Y AMOR para ellos, para todos...

TUS HIJOS...

Tus hijos no son tus hijos,
son hijos de la vida,
deseosa de sí misma.

No vienen de tí, sino a través de tí
y, aunque estén contigo,
no te pertenecen.

Puedes darles tu amor,
pero no tus pensamientos, pues
ellos tienen sus propios pensamientos.

Puedes abrigar sus cuerpos,
pero no sus almas, porque ellos,
viven en la casa del mañana.

Que no puedes visitar,
ni siquiera en sueños.

Puedes esforzarte en ser como ellos,
pero no procures hacerlos semejantes a tí.
Por que la vida no retrocede, ni se detiene en el ayer.

Tu eres el arco desde el cual tus hijos,
como flechas vivas son lanzadas.

Deja que la inclinación,
en tu mano de arquero,
sea para la felicidad.

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Enseñarás a volar,
pero no volarán tu vuelo.

Enseñarás a soñar,
pero no soñarán tu sueño.

Enseñarás a vivir,
pero no vivirán tu vida.

Sin embargo...
en cada vuelo,
en cada sueño,
en cada vida,
perdurará siempre la huella
del camino enseñado.

MADRE TERESA DE CALCUTA