CUATRO trucos y UN secreto...

Ultimamente observo que varias personas con las que me relaciono se quedan sorprendidas por actitudes o comportamientos que tengo... Paso a exponeros unos pequeños trucos que me ayudan a ser mucho más consciente de todo lo que me rodea, y como consecuencia a ser un poquito mejor cada día:

PRIMERO: Cuando voy por la calle o en cualquier lugar que me encuentre procuro cuidarlo como si fuera mi propio hogar. Por ejemplo: no soy fumador habitual pero cuando me apetece o estoy con alguien que me invita fumo un cigarrillo; pues bien, voy con sumo cuidado de no tirar la colilla al suelo, siempre busco una papelera o un contenedor... la apago y la deposito en su lugar. Considero que las personas que tienen por oficio mantener limpias las calles merecen mi máximo respeto y no debo darles un trabajo extra. A veces incluso les saludo y normalmente te devuelven el saludo con una sonrisa, no son seres invisibles pero pasamos por su lado y no los "vemos"... De esta manera me ayudo a no tirar "porquería" en mi interior, ya se sabe... los comportamientos externos son un reflejo de los internos...

SEGUNDO: En casa reciclamos todo lo que podemos, incluso si vamos por la calle y hemos tomado una lata de un refresco esperamos encontrarnos un contenedor amarillo para tirarla allí. La verdad es que no cuesta tanto, tan sólo es proponérselo... como todo en la vida...

TERCERO: Respeto todas las otras formas de vida, desde un animal, a una planta o un insecto. Considero que mi vida no vale más que la de ningún otro ser vivo, además de que no debo hacer uso de mi superioridad sobre ellos. Como consecuencia de este pensamiento poco a poco estoy cambiando mi manera de alimentarme y ya no consumo carne, no quiero seguir alimentando mi cuerpo (mi auténtico templo), con el dolor y el sufrimiento que han padecido otros seres vivos (sólo hay que ver en que condiciones vive un pollo, un conejo, o un cerdo), para que yo pueda alimentarme a muy bajo precio. La verdad es que desde que he tomado esta última actitud he hecho un cambio muy grande, para bien, claro está... Vendrán otros cambios, pero todo no puede ser de golpe...

CUARTO: Voy con sumo cuidado con los pensamientos que tengo hacia las personas que no me producen simpatía; aunque cada vez son menos tanto las personas como los pensamientos, por cierto... Esos pensamiento siempre dejan en mí un poso de dolor y no me interesa tener más de "eso", con lo mío tengo más que suficiente. Otra cosa es que tenga que relacionarme con ellas, cuando veo que alguien no me transmite nada bueno o que busca "bulla" rehuyo la comunicación con esa persona; y eso que noto que me buscan... pero como mucho un saludito cordial y ya está que tengo prisa (alguna mentirijilla también digo, pues tampoco soy ningún santo...).


Ahora viene el secreto: CREE EN TI, DARSE A LOS DEMAS Y VIVIR EL AHORA.

Espero que os pueda se de utilidad, y FELIZ AHORA!!!

9 comentarios:

patricia dijo...

procurar ser mejores personas cada día es una excelente meta, en ese camino estamos...y claro, nadie es perfecto!
un beso.

TORO SALVAJE dijo...

Creo que vas por un camino excelente.
Te felicito.

Saludos.

Constan dijo...

gracias por los trucos, me los he tomado como consejos, estamos en ello y a ver si poco a poco, nuestras vidas toman otro encanto…
Felicidades y un abrazo fuerte y grande…

LOLI dijo...

Tomo nota amigo,como siempre tienes cosas que enseñarme y me gusta aprender ya lo sabes ;)

UN BESAZO

Anónimo dijo...

Tus "trucos" para mí significan: RESPETO, a nuestro entorno, a todas las personas y a todos seres vivos; y el cuarto, sobre todo, respeto a uno mismo. Sin el respeto no puede haber amor. Y el amor es lo que nos mueve.

Yo también intento ser cada día un poquito mejor... aunque a veces cuesta.

Un beso enorme,
Maria

Belkis dijo...

Que bonito es cultivar el respeto para todo lo que nos rodea, si respetamos, seremos respetados. Si amamos seremos amados. Lo que sembramos cosechamos. Cultivar buenos hábitos desemboca en dearrollar buenas acciones.
Estupendo José María.
Un besito muy grande

josé maría dijo...

Patricia, TORO, Constan, LOLI y Belkis gracias por vuestras palabras... tan sólo son unos pequeños trucos y un secreto que no es tal...

Maria, no cuesta ser mejor... lo que cuesta es soltar lastre y si no conseguimos soltar todo eso que nos pesa no conseguiremos elevarnos... desde arriba todo se ve más bonito, más sencillo... Como cuando vas a caminar por donde fuimos aquel día y ves abajo la gran ciudad... Se veía pequeña, no se distinguían las personas, no se oían los ruidos, ni se percibían las prisas ni las angustias. Todo era armonía... desde arriba nuestras vidas se ven de otra manera ¿verdad?
Querida amiga, si sigues intentándolo con el empeño que estás poniendo lo conseguirás... como con la pintura. A mi vida también le has dado color y es algo que SIEMPRE te lo agradeceré, y algún día te corresponderé...

Un abrazo grande y fuerte para tod@s y FELIZ AHORA!!

Emma dijo...

En ocasiones pienso que, con el simple caminar, sin querer, a veces he podido pisar hormigas o cualquier otro insecto que se cruce en mis pasos... qué cosas ¿no? pues eso me hace sentir... no sé...
Y sí, yo también tengo cerca a una persona de esas que parece que te buscan, y después de unos cuantos disgustos, a estas alturas ya aprendí a torear la situación, o mejor dicho, a ella.
Un beso José María!

josé maría dijo...

Emma, ahora que soy consciente es cuando tengo que ir con cuidado con lo que hago... No juzgo al que come carne o mata a un insecto que le molesta porque yo antes también lo hacía, entonces me estaría juzgando a mí... y me quiero tanto que sé no debo hacerlo; además no me creo mejor que nadie... simplemente quiero ser hoy mejor que ayer. Querida vecina, en el fondo todo es tan sencillo como hacer que mis actos sean consecuentes con lo que primero pienso y luego digo y escribo; en mis escritos está lo que soy y lo que siento... Y el blog me ha servido para ver con más claridad mi proceso de crecimiento...
Referente a lo de torear, yo he aprendido mucho de un TORO SALVAJE que conocí por estos lares...
Un besote desde Esplugues...